Comenzamos a trabajar como una agencia de marketing más: gestionábamos redes, hacíamos campañas publicitarias, contenido, y entregábamos reportes. Funcionaba, pero nos encontrábamos ejecutando bien cosas que solían depender también de un buen cierre o seguimiento de parte de nuestros clientes.
Con el tiempo, el cambio de fondo fue dejar de ofrecer los servicios que nuestros clientes nos solicitaban, para primero empezar a preguntar: ¿Qué problema de negocio querés resolver? ¿Qué frena tu crecimiento?.
Esa pregunta cambia todo lo que viene después: el diagnóstico antes que la ejecución, la estrategia antes que las herramientas, y el sistema detrás para que cada oportunidad que generemos, sea una potencial venta.
Hoy ya no podemos definirnos como una agencia. Ya somos un socio de desarrollo comercial para las empresas con las que trabajamos. Antes de accionar, nos esforzamos por entender el negocio del cliente, las problemáticas de la empresa y el rubro, y lo que necesita destrabar y mejorar para crecer. Con este sistema recomendamos lo que corresponde — no solo anuncios,o redes.
Ofrecemos un sistema, y una estructura comercial sólida antes de accionar.